miércoles, 10 de noviembre de 2010

¿Por Qué Debemos Participar de la Discusión?

Consideramos que la educación es un derecho que todos tenemos, sin ningún tipo de restricciones sociales, culturales, raciales, religiosas o económicas, para formamos como futuros profesionales comprometidos con las problemáticas de nuestra sociedad y no con intereses mercantilistas. La LES atenta contra la reforma de 1918 quitándonos, entre otras cosas, representación como claustro estudiantil en los órganos de gobierno de las Universidades, por ello nos preguntamos: ¿Quiénes sino nosotros debemos exigir que no avasallen nuestros derechos?

Queremos que todos seamos parte, que sigamos saliendo a las calles, que la lucha siga, que tomemos las aulas y le demos espacio al proyecto de universidad para todos, para que la universidad pública siga existiendo.

Tenemos un compromiso de transformación de la Universidad Pública, de aportarle soluciones y de sentimos partícipes. Queremos una ley que garantice una educación pública, gratuita, con mayor presupuesto, mejor distribución de los recursos, laica, autónoma, de calidad, científica, solidaria y comprometida con nuestro pueblo

Discutamos la LES

"Un hombre que obedece a un mal
gobierno sin trabajar para que el gobierno
sea bueno, no es un hombre honrado.
Un hombre que se conforma con obedecer
leyes injustas no es un hombre honrado".
(José Martí)

Nuestra  Constitución  Nacional establece en el artículo 75, inc. 19 que "el Congreso tiene la responsabilidad de sancionar leyes que garanticen los principios de gratuidad y equidad de la educación pública y estatal, y la autonomía y autarquía de las Universidades Nacionales".Esta ley es inconstitucional justamente por violentar todos estos principios.

Uno de los puntos oscuros de la LES tiene que ver con una diferencia conceptual que no es menor. Esta se expresa en la idea que establece a la educación como un insumo, logrando con esto convertirla en una mercancía más de intercambio regida por lo tanto por las leyes del mercado

De la Equidad a la Gratuidad Relativa

En esta idea de la Educación como insumo, como inversión es que se enmarca el concepto de EQUIDAD. En la Constitución dicho concepto aparece relacionado con la gratuidad. La equidad complementa la gratuidad para asegurar la igualdad de oportunidades con respecto a la educación.

Sin embargo el término en la LES es interpretado como un límite de la gratuidad y no como un complemento. La prostitución del término puede verse en el fallo de la Corte menemista contra la UNC, donde se define que la gratuidad no es absoluta, sino que complementada con el término equidad, sería algo así como "relativa". En este mismo fallo se obliga a la UNC a incorporar la palabra equidad al Estatuto, y el Honorable Consejo Superior, pese a la oposición de algunos sectores, decide acatar la medida y permite así el avasallamiento de la autonomía universitaria.

De la Autonomía a la Dependencia del Poder Político y del Mercado

La autonomía supone que la universidad se gobierna a si misma, tanto en su organización como en sus intereses y trabajos académicos. Esto se contradice en la LES con la introducción de decisiones provenientes de distintos sectores (ajenos a la universidad). Como ejemplo de esto, encontramos:
  • La creación de la CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria), que evalúa las carreras (art. 44) y puede recomendar el cierre de carreras si lo cree necesario de acuerdo a criterios que tienen que ver principalmente con lógicas mercantilistas de ganancia económica, eficiencia y eficacia, (art. 76)
  • La creación de los Consejos Universitarios (Públicos P privados) presididos por el Ministro de Educación, que define los temas a seguir.
Otro ejemplo a citar es el art. 30 que establece como una causal de intervención por el Congreso o el Poder Ejecutivo, el "manifiesto incumplimiento de la presente ley", poniendo así en situación de "riesgo" a las Universidades que fundándose en su autonomía decidan no regirse por la LES (caso de la UBA y Comahue).

De la Extensión Universitaria a la Producción de Servicios

Esta es entendida por la LES como la mera venta de servicios, dejando de lado el rol social de la Universidad. Un ejemplo de esto lo encontramos en el régimen de pasantías que en definitiva provee mano de obra barata a las empresas para que estas la utilicen en beneficio propio.

De la Participación de Todos a la Participación de Pocos

En cuanto a lo institucional, elimina el auténtico cogobierno y en su reemplazo establece un sistema donde el rector o decano administran y ejecutan mientras que los consejos delibera. Siendo además que se aumenta la representación de los docentes (con un mínimo del %50) en los órganos gobierno lo que atenta contra los principios de la reforma de 1918, que buscaba la representación igualitaria en todos los claustros.

De la Gratuidad al Arancelamiento

La gratuidad significa que no debe pagarse para la educación en cualquier nivel. La LES ignora este precepto al permitir el establecimiento del famoso Arancel / Contribución (Art. 59 Inc. C). Este artículo prevee la generación de Recursos Adicionales por parte de las Universidades propiciando así el marco para implantar la Ordenanza 5/90, que establece el cobro de una Contribución en la UNC y los arancelamientos en los cursos de nivelación.

De la Autarquía a la Dependencia Económica

La autarquía consiste en que la universidad decida por sí misma usar el presupuesto que recibe del Estado. La LES, a través de la creación de organismos como el FOMEC (Fondos para el Mejoramiento de la Enseñanza y Calidad Universitaria), violenta principio direccionando la producción de conocimiento hacia los interese mercado.

El FOMEC (Fondo para el Mejoramiento de la Calidad Universitaria) recibe recursos del Banco Mundial e Incentiva principalmente las investigaciones que se desarrollan en las Universidades. Se trató de un préstamo por 165 millones de dólares iniciales en 1995, para que Ministerio de Educación fomentara ciertas investigaciones en vez de otras. 

Las Universidades pueden solicitar parte de esos fondos, pero debían asignarlos de acuerdo a las condiciones fijadas por el Banco Mundial a través el Ministerio.

En síntesis: a quince años de la vigencia de la LESla Universidad no se dirige a sí misma . La dirigen las presiones políticas de turno y la demanda del mercado.

Y Como Si Fuera Poco

Esta Ley se enmarca en un modelo de Universidad Restringida por cupos de ingreso (Art. 50), aranceles, "Contribuciones", expulsando así más gente que quiere acceder a la Educación Universitaria. 
En Córdoba, el Ex - decano de la Facultad de Ciencias Médicas, José María Willington, tomo la posta en el 2004. El cupo fijado constituye una restricción irrazonable ( y violatoria del principio constitucional de razonabilidad, contenido en el Art. 28 de la Constitución Nacional) del Derecho a Aprender.En efecto: el cupo excluye incluso a quienes aprueban los exámenes de ingreso.

Otro tema es el famoso Artículo 50 de la LES se da lugar a otras ideas tales como el proyecto de Francisco Delich (ex - rector de la UNC) de dividir a los alumnos en ACTIVOS y PASIVOS según el número de materias rendidas.
En el fondo, esto resulta de concebir a la masividad como un problema y no como un recurso. En efecto: la multiplicación de sujetos participantes en la búsqueda y discusión del conocimiento no puede menos que beneficiar la vida científica y beneficiarnos como pueblo. Previene que la autonomía se convierta en autismo.
La masividad, entendida como el acceso de la masas a la universidad debe considerarse una conquista, y el ejercicio lógico del derecho constitucional de aprender (Constitución Nacional, Art. 14 Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales)

martes, 9 de noviembre de 2010

¿Cuándo Surge la Ley de Educación Superior?

Fue sancionada el 20 de Julio de 1995 durante el gobierno de Carlos Menem y sus aliados políticos, en un contexto de fuerte resistencia de la comunidad universitaria con masivas marchas, pero como muchos de esos reclamos de esa década, fueron ignorados. Dicha Ley expresa principalmente los intereses del Banco Mundial para con nuestra educación, llevando a cabo una universidad ligada a intereses económicos-financieros más que a las necesidades de nuestro pueblo.

La LES plantea una Universidad para privilegiados, con ingreso restringido, dócil a las políticas oficiales del poder político de turno, obediente a dictámenes de jueces (aunque sean arbitrarios), con postgrados arancelados, con docentes divididos por una política de incentivos y categorizaciones desiguales, con representación desigual de claustros, etc.
Esa no es Universidad que queremos

Marcha en Contra de la Ley de Educación Superior Año 1995

domingo, 7 de noviembre de 2010

Ley de Educación Superior - El Debate Político

La ley de educación superior (LES) sancionada por el menemismo en 1995, de concepción neoliberal. Principalmente, no garantiza que la universidad se ponga al servicio del desarrollo nacional, del lado del pueblo que la financia. Más bien, la pregunta parece ser: ¿Ley de educación superior o política nacional educativa?

Desde Febrero de este año entro el debate por la modificación de la LES que encuentra, en la universidad pública y en forma esquemática, tres posicionamientos acerca de su necesidad y alcance potencial:


Por un lado, está la corriente política que llamaremos del Reformismo Conservador, hija del alfonsinismo y de la transición democrática de 1983. Cuenta con fuerte anclaje en los claustros docentes (Unión Cívica Radical, Partido Socialista, etc.), de graduados y de estudiantiles (Franja Morada, Movimiento Nacional Reformista, etc). El origen histórico e ideológico de esta corriente, pese sus menciones al año 1918, se remonta a la reivindicación del proyecto educativo de la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu, la fusiladota que derrocó a Juan Perón en 1955. En ese entonces se sancionó el gobierno tripartito, excluyente de las mayorías populares a las que proscribía del sistema de partidos y expulsó masivamente de las universidades. Su modelo cultural reposa en la reproducción del canon “cientificista” generado por autores europeos y norteamericanos. Esas corrientes políticas y culturales quieren cambiar la LES con el objetivo “simbólico” de terminar con el “neoliberalismo” que según creen buscó coartar la autonomía y la gratuidad de la universidad. Su proyecto de ley en definitiva intenta que ni el Estado ni la sociedad intervengan en la política universitaria. Solamente deben financiarla. Su justificación teórica es resguardar a la “ciencia autónoma” de la irracionalidad de las mayorías expresada en organizaciones económicas y políticas o en el sistema de partidos. Gobierno tripartito, gratuidad y autonomía son sus lemas de campaña para la nueva ley.



Por otro lado, se ubica la corriente política y cultural universitaria que denominaremos y siguiendo una palabra de Arturo Jauretche, como Reformismo Mitromarxista. Dicha corriente política y cultural tiene un escaso desarrollo entre los docentes y los graduados y cuenta con una organización estudiantil de mayor envergadura relativa en algunas universidades (especialmente Maoísta: La Corriente  CEPA - o Trotskista: MST, PTS, P.O.). El origen histórico de esta corriente universitaria es la reivindicación de la fraseología de la reforma del año 1918 y de algunas corrientes políticas de izquierda de los sesenta y a partir de aquí, que hacen hincapié en el rol transformador de la juventud en la sociedad. Su propuesta se basa en derogar la LES “para terminar con el neoliberalismo” y mantener la autonomía de la cual y a diferencia del reformismo conservador, no creen, ya que ni en Rusia, ni en Cuba, ni menos aún en China, no existió, ni existe, ni existirá nada que se le parezca. Su modelo cultural se basa en la reproducción de las teóricas e interpretaciones de un conjunto de autores europeos y en algunos casos y excepcionalmente, asiáticos. A diferencia del reformismo conservador, la autonomía es vista como una táctica y no como una estrategia: hay que sostenerla para preparar las condiciones objetivas para la toma del poder obrero y la sanción del decreto que inaugure el socialismo. Son enemigas del Estado y de la democracia de partidos siempre que no ganen las elecciones, a partir de lo cual, y ya que nunca triunfaron en una votación en la historia, sostienen a rajatabla el funcionamiento de la universidad corporativa distante del medio que la rodea. Democratización, gratuidad y autonomía son sus lemas para la nueva LES.


Ambas corrientes quieren derogar la LES y sancionar otra que coarte toda posibilidad de injerencia posible dentro de la universidad, tanto del gobierno del Estado elegido por la democracia de partidos, como de la sociedad en general. Pese a que desarrollan distintas justificaciones doctrinarias, ambas tienen una concepción negativa y liberal para la nueva LES, que tiene como objetivo garantizar que en las universidadesno cambie nada para mantener sus lugares de privilegio. Ambas son profundamente elitistas y enemigas de las decisiones de las mayorías: una en nombre de la vanguardia científica y la otra, bajo la consigna de lavanguardia política. Se autodenominan las únicas y legítimas directoras de la planificación de la política y del uso del gasto educativo. A partir de aquí, sus consignas para otra LES son vagas y generalistas:autonomía, democratización, gobierno tripartito o gratuidad. Estas corrientes involucran los anhelos del 3,5% de los universitarios que se preocupan por seguir conduciendo la universidad, sin importar la opinión de la democracia de masas y las organizaciones libres del pueblo.


Finalmente, existe una tercera corriente que vamos a llamar Nacional y Popular que nació en el año 1918 y que se expresó dentro del proyecto universitario (que inclucyó las leyes 13.031/47; 14.297/54 y 20.654/74) de los gobiernos de Juan Domingo Perón. Dicha corriente tiene un desarrollo escaso entre los docentes y graduados y cuenta con un crecimiento significativo en el claustro estudiantil. Su modelo cultural se basa en el reconocimiento de la existencia de un pensamiento nacional y latinoamericano, cristalizado en la obra de intelectuales y de políticos de nuestro continente. Esta corriente se plantea que es importante cambiar la LES, pero que en particular hay que desarrollar una política educativa desde la acción del Estado y a partir de la voluntad popular y las organizaciones libres del pueblo. Dentro de las propuestas para la nueva LES, esta corriente propone mecanismos que permitan a la universidad contribuir a resolver las demandas económicas, sociales y culturales del país. El debate de la “democratización” entre docentes o estudiantes deja lugar a otro, que incluye la posibilidad o no de que la investigación, la extensión y la enseñanza sean instrumentos para acompañar el desarrollo nacional y la emancipación del hombre argentino. La corriente nacional y popular no sólo le pide al Estado que financie la universidad, sino que además le exige a esta última que cumpla con su deber de acompañar el desarrollo nacional y regional a través de diferentes mecanismos. Por ejemplo, haciendo un gasto estratégico de su presupuesto; a partir de la promoción de carreras y planes de estudio prioritarios para cada región; a partir del planeamiento de investigaciones con pertinencia social y productiva; a través del fomento de las carreras ligadas a la industrialización; mediante la promoción de intelectuales defensores del patrimonio nacional; permitiendo el ingreso de la voz de la sociedad y el Estado en la universidad a partir de Consejos Sociales y la participación directa de estos en el gobierno de las facultades. Esta corriente, entre otras cuestiones, propone un servicio social obligatorio y federal para estudiantes y la obligatoriedad de que los docentes con dedicación exclusiva otorguen asesoramiento gratuito a la sociedad que los financia.




Para esta corriente Nacional y Popular, la sanción de una LES es solo un aporte parcial al debate universitario, ya que sólo una política de planificación universitaria que nazca desde el Estado y a través de la acción de las organizaciones libres del pueblo hará posible articular las necesidades sociales y económicas con la producción científica y técnica. A la corriente nacional y popular, y para hacerle un tributo a su historia, le cabe la pesada responsabilidad de vincular la educación superior con el desarrollo nacional, una tercera posición entre las concepciones que de derecha a izquierda atan la universidad a la madeja del neocolonialismo. Nuestro objetivo es dar solución al diagnostico de Juan José Hernández Arregui, que concluía: “la historia de la universidad es la historia de nuestra oligarquía. Con breves intervalos, esa oligarquía durante una centuria logró consolidar e imponer a la Nación su despotismo más o menos ilustrado. Esa universidad, sin ritmo, ni estilo peculiar, fue el medio más sutil del predominio espiritual del coloniaje”. El desafío es grande, pero el deber es impostergable: como dijo Amílcar Herrera “para los científicos del Tercer Mundo, la aplicación de la ciencia a la superación del subdesarrollo representa uno de los desafíos morales e intelectuales más grande de la historia”.



Un Poco de Historia


La educación en la Argentina empezó a tener peso a partir del presidente Domingo Faustino Sarmiento. Sarmiento fomentó la inmigración y trajo educadoras norteamericanas con el modelo de educación europeo y construyó escuelas y bibliotecas en todo el país, que terminó con doblar la inscripción de alumnos al final de su mandato. El día del maestro coincide con el día en el que murió Sarmiento, el 11 de septiembre, para conmemoración del trabajo realizado por tal presidente.
La primera ley de educación universal, obligatoria, gratuita y laica (Ley 1420 de Educación) fue sancionada en 1884 durante el mandato de Julio Argentino Roca a pesar de la gran oposición proveniente de la Iglesia Católica tanto a través del clero local como del Vaticano a través del nuncio papal.
La educación religiosa en la escuela pública se re-estableció en diciembre de 1943, durante la breve dictadura de Pedro Pablo Ramírez y se mantuvo cuando en 1946 asumió el gobierno Juan Domingo Perón. Es recién en medio de un conflicto con la Iglesia Católica que en 1954 Perón derogó la enseñanza religiosa. Durante su gobierno (1946–1955), la educación pública fue utilizada para propiciar un culto personal sobre las figuras del presidente y su esposa (imágenes de Perón y Evita eran incluidas prominentemente en el material educativo, fragmentos de sus discursos y escritos fueron utilizados como material de lectura, etc).
La Revolución Libertadora (golpe militar que destituyó a Perón en 1955) dispuso que fueran destruidos los libros de propaganda peronista y prohibió la mera mención o representación de Perón o Evita mediante el decreto 4161 del 5 de marzo de 1956 que se mantuvo en vigencia hasta 1958. En el año 1960 fue creado el Bachillerato en Sanidad dependiente del Ministerio de Salud (Argentina) y del Ministerio de Educación (Argentina) , hasta el año 1962, que fué cerrado por Decreto.
La educación Pública, como el resto de la cultura argentina, sufrió mucho la crisis económica de los años 90. Mientras la economía se ha ido recuperando constantemente desde 2002, la mayoría de los establecimientos educativos públicos (escuelas y universidades) siguen contando con bajos niveles presupuestarios, y las interrupciones no son inusuales debido a los reclamos docentes.

Educación en la Argentina

La educación argentina es considerada una de las más avanzadas y progresistas de América Latina junto a Cuba y Uruguay, así como también, es firmemente reconocida y destacada por diversos organismos internacionales, como lo son la UNESCO y la UNICEF.

La educación se divide en cuatro niveles. El primero comprende los grados primero a sexto y se llama Educación Primaria Básica o EPB (ex EGB I y II). La EPB está dividido en dos etapas llamados ciclos:
  1. EPB I: Primero, Segundo y Tercer año escolar
  2. EPB II: Cuarto, Quinto y Sexto año escolar
El siguiente nivel es la Educación Secundaria Básica o ESB (ex EGB III) que comprende los años escolares Séptimo, Octavo y Noveno (actuales Primero, Segundo y Tercero de la ESB). Una vez finalizada la ESB, los estudiantes comienzan la Educación Secundaria Superioro ESS (ex Polimodal), que dura tres años y ofrece diferentes orientaciones. Al culminar la ESS los alumnos completan la educación obligatoria en Argentina.
  1. ESB I: Primero, Segundo y Tercer año escolar
  2. ESS I: Cuarto, Quinto y Sexto año escolar
El cuarto nivel es la Educación Superior o universitaria.
Este nivel es solo aplicado por las provincias que adoptaron el sistema educacional. Las demás provincias siguen con el mismo y viejo sistema de 7 años de primaria y 5 de secundaria (Capital Federal, Río Negro, La Pampa, etc.).